Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Irse con la soga entre los cachos.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Males comunicados, son aliviados.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Las paredes oyen.
Hay que hacer de tripas corazones.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Bollo crudo, engorda el culo.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
La esperanza alegra el alma.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Perro que no anda no encuentra hueso.
A palabra necias, oídos sordos.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Pa' todo hay fetiche.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Con el amor está el temor