Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Aun el león se defiende de las moscas.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Me lo contó un pajarito
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
No todo lo que pendula cae
La noche es capa de pecadores.
Los frailes en jubón, hombres son.
Quien tiene tienda que la atienda.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
El trabajo ennoblece.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Renegad de viejo que no adivina.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Quitada la causa se quita el pecado.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Fue sin querer...queriendo.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Al bobo, múdale el juego.
Justicia y no por mi casa.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Amor comprado, dale por vendido.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Al mal tiempo, buen paraguas.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Está oscuro debajo de la lámpara
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
La luz de alante es la que alumbra.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.