Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Todo lo que no es dado es perdido
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
El abismo lleva al abismo
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Ama el sol, el que tiene sombra
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Ama a tu amigo como a ti mismo
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Esposa prudente es don de Dios.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
La buena obra, ella misma se loa.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
El tiempo lo arregla todo
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese