Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Dar patadas de burro.
Es pan comido.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Comer sin vino, comer canino.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
No se pierde lo que se dilata.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
En todas partes se cuecen habas.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
A cena de vino, desayuno de agua.
La vida da muchas vueltas.
La reputación dura más que la vida.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Las prendas de ropa son alas.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
En pocos miles, pocos cientos.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Pies fríos, corazón caliente.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Tras el buen comer, ajo.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Libro prestado, perdido o estropeado.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
De mala vid, mal sarmiento.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Obra con amores y no con buenas razones.
De amores el primero, de lunas las de enero.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Dios los cría y el diablo los junta.
Por mucho pan nunca es mal año.