La peor pobreza es tener deudas.
Saber uno los bueyes con que ara.
A fullería, cordobesías.
Hablar en plata blanca.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Más se junta pidiendo que dando.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
La sangre del pobre el rico se la come.
Caro compró el que rogó.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Pan tierno, casa con empeño.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Nadie da sino lo que tiene.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Amor forastero, amor pasajero.
Beneficios son cadenas de obligación.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Real que guarda ciento, es buen real.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Tal para cual.
Lo mismo cuesta llegar a cordero que a carnero.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.