Malas nuevas, como el rayo llegan.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
¿Usted qué come que adivina?
Ligero como el ave de San Lucas.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
¡Se nos creció el enano!
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Dar carne al lobo.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Lo hermoso, a todos da gozo.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
La muerte tiene las piernas frías.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
De buena semilla, buena cosecha.
Es más puntual que un ingles.
Los encargos con dinero no se olvidan.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
El que quiere baile, que pague músico.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Buen podador, buen viñador.
El que debe y paga, descansa.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Estar armado hasta los dientes
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Mujer precavida vale por dos.
De buen chaparrón, buen remojón.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Quien se va, vivo y muerto está.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Barbero, o loco o parlero.
Poderoso caballero es don dinero.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Chica centella gran fuego engendra.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Todo lo que sube tiene que bajar.
El sol de Agosto cría aceite y mosto.
En gran casa, gran gasto se amasa.