Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Regla y compás, cuanto más, más.
Remendar y dar a putas.
Agua de llena, noche de angulas.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Dame venta y te daré cuenta.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Decir, me pesó; callar, no.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Casarás y amansarás.
Sobre mojado, llueve.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Hasta en el día más claro puede llover.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El diablo está en los detalles.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Casa de muchos, casa de sucios.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Quien calla otorga
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
La ventura es paño que poco dura.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
La buena hija dos veces viene a casa.
A donde va la gente, va Vicente.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
El que algo quiere, algo le cuesta.
En toda casa hay muchas mudanzas.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
El flojo trabaja doble.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
De desgraciados está el mundo lleno.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.