A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
El tiempo aclara las cosas.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Pase mayo, y pase pardo.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
A consejo ido, consejo venido.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Agua en Marzo, hierbazo.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Dar la última mano.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
A chico santo, gran vigilia.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Luna con cerco, lluvia y viento.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Más se junta pidiendo que dando.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Calva buena, luna llena.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.