Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Pobreza, víspera de vileza.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Cada uno dice quién es.
Quien busca, halla.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Cruz y raya, para que me vaya.
No te metas donde salir no puedas.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Cien refranes, cien verdades.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
El que mucho abarca, poco acaba.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Los burros prefieren la paja al oro.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Gato gordo, honra su casa.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
El loco, por la pena es cuerdo.
Noche toledana. (Irse de farra).
Despacio, que llevo prisa.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Puta me veas y tú que lo seas.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
El sabio calla, el tonto otorga.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.