Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Mal duerme quien penas tiene.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
La boda de los pobres, toda es voces.
A ciento de renta, mil de vanidad.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Hacerte amigo del juez
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Reniego de plática que acaban en daca.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Necesitado te veas.
Hazte responsable de tus actos.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Mala olla y buen testamento.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Cada cosa tiene su precio.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Habiendo don, tiene que haber din.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Pedir más es avaricia.
Ruego y derecho hacen el hecho.