Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Gente de navaja, poco trabaja.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Cada cual es rey en su casa.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Creer a pie juntillas.
La oración de los rectos en su gozo.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
La abundancia da arrogancia.
Más vale callar que con borrico hablar.
Hambre larga, no repara en salsas.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Quien tenga tiempo que no espere
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
El gorrón tiene que ser sufrido.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Para buena vida, orden y medida.
Dios aflige a los que bien quiere.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Oro es, lo que oro vale.
Quien no sabe, no vale nada.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Boca sin dientes, casa sin gente.
O comer en plata, o morir ahorcado.