Paja triga hace medida.
Las cosas en caliente pegan.
Jugarse hasta la camisa.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
A Dios, llamaron tú.
El que tenga tienda, que la atienda.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
A la de tres va la vencida.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Alabanza propia es vituperio.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Todo en exceso hace daño.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Hambre matada, comida acabada.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
De mala ropa no sale un buen traje.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Antes de que acabes, no te alabes.
Casa sin madre, río sin cauce.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
El jorobado no ve su joroba
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
La falta de progreso significa retroceso.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
La vida da muchas vueltas.
Estar armado hasta los dientes
Alábate, mierda, que el río te lleva.
El buen vino, venta trae consigo.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El agraviado, nunca desmemoriado.
De refrán y afán pocos se librarán.