Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Esta lloviendo sobremojado
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
La ausencia causa olvido.
Hay más refranes que panes.
Hija la primera, del padre entera.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
La mujer es gente en la letrina.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Cada uno es artífice de su ventura.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Casado, pero no capado.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Pan duro, pero seguro.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Yernos y nueras, en las afueras.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
La que da beso da d'eso.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Cual andamos, tal medramos.
Las piedras no hablan.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Año derecho, de la era al barbecho.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Boda y cofradía, no es para cada día.
No jales que descobijas.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Mear sin peer, rara vez.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Iglesia, o mar, o casa real.
Cuanto más amigos más cuentas.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Cara de enferma y culo de sana.