Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Dan darán, dicen las campanas.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
La ambición mató al ratón.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Otros vendrán, que bueno me harán.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Como chancho en misa.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Querer y no querer, no está en un ser.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Renegad de viejo que no adivina.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Belleza de cuerpo no se hereda
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
La muerte todas las cosas iguala.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Tres al saco y el saco en tierra.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Años de higos, años de amigos.
El pobre de su pobreza no sale.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Llenar el tarro.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Inclinar la balanza.