Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Escucha tu corazón... que sabe.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
El vino con el amigo.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
La soledad no trae felicidad.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
La niebla deja el tiempo que encuentra
A jugar y perder, pagar y callar.
Mejor solo que mal acompañao.
Ante la duda, la más madura.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
De hora en hora, Dios mejora.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Cartas cantan.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Alabanza propia, mentira clara.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Dios es más grande que el mundo.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Burlas que son veras, otro las quiera.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
El enamorado es el camarada del alma.