Te paso la pala diego
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Según es el pájaro así es el nido.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A cada santo su vela
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
A quien labora, Dios lo mejora.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Pasado mañana, mañana será ayer.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Mañana será otro día.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Más vale tarde que nunca.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Dar el consejo y el vencejo.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Calumnia, que algo queda.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.