Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
De poniente, ni viento ni gente.
El que come y canta algún sentido le falta.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Mal se tapa el gato con la cola.
Mujer refranes, muller puñetera.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Favor con favor se paga
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Redondear la arepa.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Al mal circo le crecen los enanos.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
No es buen carretero el que carga delantero.
Las sueños, sueños son.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Las arrugas son la tumba del amor
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Más vale algo que nada.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
No se pierde lo que se dilata.
Un canasta usada ya no es bonita.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El flojo trabaja doble.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
La justicia no corre, pero atrapa.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.