Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Del reir viene el gemir.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
En la duda, ten la lengua muda.
Suegra, ni de caramelo.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Haz favores y tendrás enemigos.
Justicia y no por mi casa.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
La hambre no tiene aguante.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Quien desparte lleva la peor parte.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
No hay altanería que no amanece caída.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Esquílalas pero no las desuelles
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Perro flaco soñando con longaniza.
No tocar pito.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
De ese infierno no salen chispas.
A quien no la teme, nada le espanta.
Con las buenas palabras nadie come.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
A la fuerza no es cariño.
Todo en exceso hace daño.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Dios no se queda con nada de nadie.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad