Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Por puerta abierta ladrones entran.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Sin precio no se han las mujeres.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Buena mula, mala bestia.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Señal fija de agua, verla caer.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Todo salto tiene riesgo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Roma, acuerdos y locos doma.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Con una rueda, no anda una carreta.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Es más feo que carro visto por debajo.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Las cosas de palacio van despacio.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Más vale odiado que olvidado.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Moza franca, bien juega el anca.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Antes me muero que prestar dinero.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.