Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Si ofendes serás ofendido
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
A nadie le amarga un dulce.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Santo que no es visto no es adorado.
Averiguelo, Vargas.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
El vicio, saca la casa de quicio.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
No es mal sastre el que conoce el paño.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Día vivido, día perdido.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Palabra de boca, piedra de honda.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Más verga que el Trica programando.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
En la tardanza está el peligro.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Por puerta abierta ladrones entran.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
El amor y el reloj locos son.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Donde no hay, por demás es el buscar.