Leer entre renglones.
El que no arriesga no gana.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Abuso no quita uso.
Obra hecha, dinero espera.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Más fea que una patada en la canilla.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A manos frías, corazón ardiente.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Por el interés te quiero Andrés.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
En amores, los que huyen son vencedores.
A hurón cansado, madriguera nueva.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Lo poco, nunca dio mucho.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Callado mata conejo.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El diablo está en los detalles.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.