Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Es viejo, pero no pendejo.
Paciencia y barajar.
Quien mocos envía, babas espera.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Me cayó como patada en la guata.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Jugar la vida al tablero.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
No te metas donde salir no puedas.
No hay atajo sin trabajo.
A consejo de ruin, campana de madera.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Todo se pega, menos la hermosura.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Salud perdida, salud gemida.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
De lejos parecen y de cerca son.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Pan ajeno, caro cuesta.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Está mal pelado el chancho.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Ama, perdona y olvida.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.