Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Amores reñidos, los más queridos.
Nunca falta un roto para un descosido.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
El que no agradece, no merece.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Componte para el marido y no para el amigo.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Entre bueyes no hay cornadas.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
La muerte no anda en zancos.
Ni agradecido ni pagao.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
A quien vela, todo se le revela.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Despacito por las piedras
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Moro viejo, mal cristiano.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Agua corriente, agua inocente.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.