Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Date a deseo y olerás a poleo.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Al buen sordo, pedo gordo.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Ande o no ande, caballo grande.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
No todo el que trae levita es persona principal
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Detrás de la soga va el caldero.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
El cobarde vive, el valiente muere.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Zanahoria y nabo, buenos casados.