Una obra acabada, otra empezada.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
No hay que ofender al cocodrilo antes de pasar el río.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Con el marisco, nada de vino arisco.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Un buen día nunca se olvida.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Más vale que sobre que no que falte.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Buena muerte es buena suerte.
Quien no valora la vida, no se la merece.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Hacer el agosto.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Mediado enero, mete obrero.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Una y no más Santo Tomás.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Andar y callar, eso es negociar.
Callos y caracoles, no es comida de señores.