No comer por no cagar es doble ahorrar.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Al son que le toquen bailan.
Los patos marinos anuncian nieve.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Del lobo un pelo.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Iglesia, o mar, o casa real.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Con afán ganarás pan.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
La razón y el agua hasta donde dan.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Llevar bien puestos los calzones.
Quien lo hereda no lo hurta.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Casa en canto, y viña en pago.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
La buena obra, ella misma se loa.