El que tiene buba, ése la estruja.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
No todos los que van a la iglesia son santos
Del agua fría el gato escaldado huye.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Irse a chitos.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Suerte, y al toro.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Quien calladamente arde, más se quema.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
A casa de tu tía, más no cada día.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Barco en varadero, no gana dinero.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Bebes vino, no bebas el seso.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Levantarse con el pie izquierdo.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Cada cual decía del amor que tenía.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.