La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Secreto de tres, secreto no es.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Costumbre mala, desterrarla.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
No saber una jota.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Tras de corneados ? Apaleados.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Bien reza, pero mal ofrece.
No te fíes del sol del invierno.
No te fíes del sol de primavera.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Cantando se van las penas.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Más aburrido que bailar con su hermana.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Haces mal, espera otro tal.
Idos y muertos, olvidados presto.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Amor con casada, vida arriesgada.
Mal es acabarse el bien.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
No ser escaparate de nadie.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Viejo con moza, mal retoza.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Las aguas mansas son las peores
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
De mala vid, mal sarmiento.