El buen vino, venta trae consigo.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Poco a poco hila la vieja el copo.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
El temor modifica tu conducta.
La abadesa más segura, la de edad madura.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Al viejo pelele, todo le duele.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
A la mujer brava, la soga larga.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Cabeza grande, talento chico.
El que tiene capa, escapa.
Las cosas en caliente pegan.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.