Más claro no canta un gallo.
No le pidas peras al olmo.
A caballo grande, grandes espuelas.
No te duermas entre las pajas.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Se goza más amando que siendo amado
La ley de Dios no come trampa.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
De todos modos, Juan te llamas.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
El diente de la cabra menos come que daña.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
A caracoles picantes, vino abundante.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Mucho sabe quien callar sabe.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Caminar sobre seguro.
Más vale una imagen que cien palabras.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Al malo, lo mejora el palo.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Al perro y al niño donde le den cariño.
La Luna no es pan de horno
El juego destruye más que el fuego.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Cada pez en su agua.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Muerto el perro, se acaba la rabia.