A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
La alegría da miedo
El que duerme con niños amanece mojado.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Firma papel y te encadenarás a él.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Loquillo y los Trogloditas.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Mientras hay alma, hay esperanza.
El pobre es un extranjero en su país.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Ni raja, ni presta el hacha.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
En ningún apostolado falta un judas.
Al saber lo llaman suerte.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Agua del cielo no quita riego.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Se quedó a vestir santos.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.