Pobreza, víspera de vileza.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
En caso de duda, la más tetuda.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Demasiado al Este es el Oeste.
No hay mal que por bien no venga.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
La monotonía genera aburrimiento
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
El hambre es una fea bestia
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Amor de gato se ve por el tejado.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Cada fracaso nos hace más listos.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Es de bien nacido ser agradecido
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Sin virtud poco vale la salud.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Tienes más cara que un saco perras.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Quien hace preguntas no es tonto.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
A buena mujer, poco freno basta.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Valentón y rufián, allá se van.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
A la ocasión la pintan calva.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.