Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Patada de yegua no duele.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Más arriba de la espalda, no te levantes la falda.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
La barca pasa, la orilla queda
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Obra bien empezada, medio acabada.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Más pija que el Don Bosco.
A la mula vieja, alivialé la reja.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
El ducado nunca huele a robado.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
El que se convida, fácil es de hartar.
A mal Cristo, mucha sangre.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Solo como Adán en el día de la madre
Con dinero baila el perro.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...