El que se queja, sus males aleja.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Amores y dolores quitan el sueño.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Alegrías secretas, candela muerta.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Después del gusto, que venga el susto.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Quien desprecia, comprar quiere.
Consejo tardío, consejo baldío.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
De una mentira ciento se derivan.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
A mucho amor, mucho perdón.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
No dar pie con bola.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
La mentira busca el rincón.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Un suspiro es poco alivio.
Eso no te lo despinta nadie.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Quien sabe adular sabe calumniar.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
A mucho hablar, mucho errar.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.