Con otra idea llegaron a la aldea.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Lo bien hecho bien parece.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Vale más muerto que vivo.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Este se mete como Juan por su casa.
Llegó el momento de la verdad.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Más querría servir que recibir.
Para el solano, agua en mano.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
A batallas de amor, campo de plumas.
Dar puntadas.
Cerrado a cal y canto.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Las aguas quietas, corren profundas.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
En tiempo de campaña, apaña.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.