Una vez al año, y ésa con daño.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Más merezco; pero contigo me conformo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
El que está en el lodo querría meter a otro.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Sopas y morder, no puede ser.
El barco de las promesas ya zarpó.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Para muestra basta un botón.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Quien más tiene, menos suelta.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Madre pía, daña cría.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Cabeza vana no cría canas.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Irse con la soga entre los cachos.
Donde hay leyes, hay trampas.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.