Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Lo bueno dura poco.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Bien convida, quien prestó bebe.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
A camino largo, paso corto.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
El que se enoja pierde.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Las medias no son buenas nada más que para las mujeres.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El solo querer es medio poder.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Las armas las cargan el diablo.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
En boca cerrada no entran moscas.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Araña de día, carta o alegría.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Yerro es ir de caza sin perro.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Adorar al santo por la peana.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
El que anda en silencio, cazar espera.