Beber y comer buen pasatiempo es.
El sueño es alimento de los pobres.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Amores y dolores quitan el sueño.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Mientras dura, vida y dulzura.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Buena vida, padre y madre olvida.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Casa de Dios, casa de tos.
Entre más apuro menos prisa.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
El trabajo ennoblece.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Hierba segada, buen sol espera.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
El que se va no hace falta.
A caballo comedor, cabestro corto.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Noche toledana. (Irse de farra).
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.