Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
La respuesta más rápida es la acción.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
El que primero se levanta primero se calza.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Casa hecha y mujer por hacer.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Dar gusto da gusto.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Buena es la linde entre hermanos.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Un mal con un bien se apaga.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Año de brevas, nunca lo veas.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Cuando se encapota el sol en jueves, antes del domingo llueve.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
El que más come, menos come.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Que no te den gato, por liebre.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Madurar viche.
Casarás y amansarás.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La ocasión asirla por el guedejón.
Ama el sol, el que tiene sombra
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.