Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Burro que piensa bota la carga.
En Mayo regresa el rebaño.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
No hay cosa más sana, que comer en ayunas una manzana.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Las buenas labores honran a los labradores.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Tanto ganado, tanto gastado.
Más obrar que hablar.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Calles mojadas, cajón seco.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Amor forastero, amor pasajero.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
En San Antón, calabazas al sol.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
El que parte y reparte toca la mejor parte
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
A cada día su pesar y su esperanza.
El que mucho ofrece, poco da.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Amistad de juerga no dura nada.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Donde comen dos comen tres.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.