En buena casa, mal inquilino.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
En el pecado se lleva la penitencia.
Ama y guarda.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
En carrera larga hay desquite.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Abogacía que no zorrocía.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
De un golpe no se derriba un roble.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Burro suelto del amo se ríe.
Indio comido, puesto al camino.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Fue por lana y salió trasquilado.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Más vale aprovechar que tirar.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
A buena mujer, poco freno basta.
Lunes y sábados no quitan jueves.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
El que ríe el último, ríe dos veces.
En caso de duda, la más tetuda.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Mira antes de saltar.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Nadie se muere en la vispera.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.