A la luna, el lobo al asno espulga.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Cada uno en su casa es rey.
La soledad no trae felicidad.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Ya los perros buscan sombra.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Buen alimento, mejor pensamiento.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
A la vejez, cuernos de pez.
El que da, recibe.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Debo, no niego; pago, no tengo.
La mucha tristeza es muerte lenta.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Buena ventura solo con otra dura.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Bien vestido, bien recibido.
Hay que sufrir para merecer.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Mas vale dar que recibir.
Afanar y no medrar es para desesperar.
A las obras me remito.
Cuentas viejas líos y quejas.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Buey viejo asienta bien el paso.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Pasará, sea lo que sea.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.