Esquílalas pero no las desuelles
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
A palabras necias, bofetones.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Caminar sobre seguro.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
A quien has acallado no le hagas llorar.
El que no cae, resbala.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Andar y callar, eso es negociar.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Moza dominguera no quiere lunes.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Taberna sin gente, poco vende.
La soledad no trae felicidad.
Cada uno en su casa es rey.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Buen alimento, mejor pensamiento.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El que da, recibe.
Ya los perros buscan sombra.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
A la vejez, cuernos de pez.
Jueves lardero, carne en el puchero.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Debo, no niego; pago, no tengo.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Cielo aborregado, suelo mojado.