No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Mal largo, muerte al cabo.
A barriga llena, corazón contento.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Hijos casados, trabajo doble.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
El que necesita, te visita.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Inclinar la balanza.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
A refajo verde, ribete encarnado.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Bien ora quien bien obra.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Tierra por medio, para poner remedio.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Cría fama y échate en la cama.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Antes de que acabes, no te alabes.
Brilla por su ausencia.
La pisada del amo, el mejor abono.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.