La mala paga , aunque sea en paja.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
La labranza no tiene acabanza.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
No hay mayor tontería que reñir.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Salud perdida, salud gemida.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Otoño entrante, uvas abundantes.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
El tomate hasta que se remate.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Cortesías engendran cortesías.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Pereza no alza cabeza.
La casa caída, el corral agrandado.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Ojo al parche.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Socorro tardío, socorro baldío.
Quien mocos envía, babas espera.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Una vez al año, y ésa con daño.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Araña muerta, visita cierta.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Quiéreme poco pero continúa