Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Bien está lo que bien acaba.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
De sabios es cambiar de parecer.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
No falta un burro en un mal paso.
Borracho que come miel, pobre de él!
A otra cosa mariposa.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Amigos pobres, amigos olvidados
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
La verdad no peca pero incomoda.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Tirar la casa por la ventana.
Por San Antón, la gallina pon.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.