Burro empinado, por hombres es contado.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
No es lo mismo llamar que levantarse a abrir.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Todo flujo debe tener su reflujo.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
El hábito es una camisa de hierro.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Igual con igual va bien cada cual.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Donde aprietan, no chorrea.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
De cabo a sargento, y no está contento.
Hacer de su capa un sayo.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Casa chica infierno grande.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
El que siembra, cosecha.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Berzas en enero, saben como carnero.