Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
A padre avaro, hijo pródigo.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
A bien se llega quien bien se aconseja.
La ocasión llega, llama y no espera.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
No nada más de pan vive el hombre.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Mear sin peer, rara vez.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Poco a poco se anda lejos.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Al asno lerdo, arriero loco.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
La familia pequeña, vive mejor.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Ver para creer.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Agua al higo, que ha llovido.
Cada quien, con su cada cual.
El mirón, ¡chitón!.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Al higo por amigo
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Vivir es morir lentamente.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Santo que no es visto no es adorado.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Hacer una cosa en un avemaría.
Quien se va, vivo y muerto está.