Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Las obras, con las sobras.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Jugar la vida al tablero.
A la prima, se le arrima.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
A consejo de ruin, campana de madera.
La puerca tira del tapón
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Después de la tempestad, viene la calma.
Señal fija de agua, verla caer.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
El que mal se maneja, despacio padece.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Dando dando, palomita volando.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Casa ordenada, casa salvada.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Apaga la luz, Mañosón!
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Viajar con un amigo hace amar la vida
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.