A viña vieja, amo nuevo.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
A buena mujer, poco freno basta.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
La mala vida acaba en mala muerte.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Un clavo saca a otro clavo.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Confesión hecha, penitencia espera.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Hija que casas, casa que abrasa.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
El pobre de su pobreza no sale.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Solo como Adán en el día de la madre
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Dame gordura, darte he hermosura.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Buena vida si refrenas tu ira.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.