Hay desgracias con suerte.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Al engaño, con engaño.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
El tiempo todo lo amansa.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
De hoy a mañana se cae una casa.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
El relajo es dulce después del trabajo.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Más merece quien más ama.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Paso a paso, se va lejos.
El muerto se asusta del degollado.
Nada puede dar quien nada tiene.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
A tal amo tal criado.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La falta de progreso significa retroceso.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Pan tierno, casa con empeño.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Hombre harto, no es comilón.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
El que sale a bailar, pierde su lugar.